domingo, 24 de enero de 2010

La Obra




 Un joven escritor sintió un día la llamada de La Obra definitiva; y la terminó al cabo de tres años de esfuerzo continuado. Pero no quedó satisfecho. 

Tardó otros tres años en concluir las segundas correcciones. Durante ese tiempo, la Obra se vio reducida a la mitad de su volumen. Pero tampoco así el joven escritor quedó satisfecho.  

Otros tres años transcurrieron.  

Y luego otros tres.  

Y tres veces tres ciclos de tres años.  

Al término de su existencia, el escritor por fin dio por acabada La Obra, la cual constaba entonces de una palabra tan sólo, compendio de una vida entera dedicada al trabajo.  

La palabra era FIN.







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